MOVILIZACIÓN Y TRANSFERENCIA DE PACIENTES





Los cuidadores de personas con necesidad de apoyo, bien sean mayores o personas con discapacidad temporal o permanente, requieren de técnicas de movilización y traslado seguras que eviten hacerle daño al familiar o paciente y sufrir ellos mismos lesiones.

Existen distintas estrategias o técnicas muy útiles para hacer sencilla la transferencia de una persona de una superficie a otra, por ejemplo: de la cama a la silla de ruedas o al WC, que deben conocer los familiares y cuidadores profesionales.

La técnica varía si el usuario colabora o no y si existen distintas personas para realizarla o si por el contrario la realizará una sola persona. También podemos ayudarnos de distintas ayudas técnicas como la grúa o el disco para realizar estas maniobras con menos esfuerzo y de forma más segura.

Los cuidadores sufren con mucha frecuencia de lesiones musculo-esqueléticas debido a una mala manipulación de la carga. No utilizar las ayudas técnicas, no colocar el cuerpo adecuadamente y no emplear la técnica adecuada puede conllevar lesiones graves. Además hay que contemplar la dificultad añadida que puede suponer que la persona se oponga al movimiento, es por ello que la comunicación es fundamental para promover la colaboración de la persona a la que deseamos movilizar.

Las ayudas técnicas más utilizadas son el cinturón de movilización, disco de transferencia, grúa de bipedestacion o “cigüeña”, sábana deslizante o la tabla de transferencias.

Todas ellas podemos conocerlas en el CEAPAT Centro de Referencia Estatal de Autonomía Personal y Ayudas Técnicas que ofrecen visitas guiadas gratuitas e información de dónde adquirirla. El centro se encuentra en la calle Extremeños, 1, 28018 Madrid. Puedes visitar también su pagina web: https://ceapat.imserso.es/ceapat_01/index.htm o llamarles por teléfono: 917033100.

En el siguiente vídeo puedes consultar algunas técnicas básicas de movilización de forma segura y práctica:

CONSIDERACIONES GENERALES ANTES DE REALIZAR LAS TRANSFERENCIAS O MOVILIZACIONES:

A) Planificar: pensar la técnica que utilizaremos para elegir la que menos esfuerzo nos requiera y la que mueva menos al paciente.

B)Nunca tirar del cuello, el afectado tampoco debe utilizar nuestro cuello como punto para sujetarse y tirar de él.

C) No utilizar los pantalones como agarre. Se puede hacer daño en los testículos o zona genital y romperse la prenda.

D) A la hora de realizar transferencias en las que movamos el tronco del afectado, tendremos en cuenta que el afectado siempre mire hacia el pecho, con el fin de flexionar el cuello y no provocar ninguna lesión.

E) Tiene que existir comunicación entre el afectado y cuidador, logrando así que la transferencia sea coordinada, indicándole lo que vamos a hacer y contando hasta tres.

f) El uso de una ayuda técnicas: tablas, grúa, disco, etc. disminuye considerablemente el esfuerzo del cuidador ´Poner rígido nuestra musculatura, apoyar los pies, separarlos y doblar rodillas.

Tanto los familiares como las personas que atienden en domicilio o en centros debería conocer dichas técnicas para facilitar la labor de apoyar a una persona dependiente evitando lesiones. Existen distintos recursos que ofrecen formación al respecto en los propios centros de salud, centros de fisioterapia o en la formación que desde el SEPE se ofrece a través de los cursos de “Atención sociosanitaria a personas dependientes en instituciones” y “Atención sociosanitaria a personas en domicilio” del SEPE que yo y otros profesionales impartimos.

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RUPTURA Y VACACIONES

Muchas separaciones  o divorcios que se interponen cada año en España tienen lugar después de las vacaciones de verano, siendo Septiembre el mes donde se registran y se remiten a los Juzgados de Familia el mayor número de separaciones y divorcios. Algo que sucede de forma similar durante el periodo de Navidad, en el mes de Marzo.

¿Son las vacaciones una causa directa de estas estadística? Es importante tener en cuenta que el mes de agosto es judicialmente inhábil lo que supone posponer los trámites de hasta Septiembre.

Otro factor a tener en cuenta es que el periodo vacacional, puede incrementar la carga emocional y el estrés en las parejas que ya arrastraban una crisis previa,  saliendo a la luz las diferencias y dificultades que afronta la pareja.

La  imposibilidad de conseguir arreglar sus diferencias, conlleva en ocasiones solicitar el divorcio pasadas las vacaciones familiares y antes de que los niños comiencen la escuela.

¿Cómo evitar o prevenir una ruptura después de las vacaciones?

Antes de tomar la decisión definitiva de separarse, yo aconsejaría a las parejas agotar antes todas las posibles soluciones para alcanzar acuerdos y recuperar el proyecto en común que juntos construyeron.

Una opción para evitar una posible ruptura es acudir  a un/a psicólogo/a para definir cuáles son las dificultades actuales, intentar mejorar la comunicación entre los dos miembros de la pareja y adoptar nuevas estrategias de afrontamiento antes los problemas actuales.

Muchas parejas desarrollan cegueras en su relación, al fijarse solo en lo que no les gusta, dejan de ver cómo mejorar lo que sí les gusta y lo que sí funciona bien.

Cuando las dificultades sobrevienen es importante que las personas reconozcan que no son meras víctimas de una mala relación por más desesperante que parezca. Pueden y deben hacerse responsables de ella.

Las parejas pueden superar sus dificultades si reconocen que una gran parte de sus decepciones y enojos no parte de una incompatibilidad sino de malentendidos debidos a comunicaciones equivocadas.

Cada miembro de la pareja debe asumir la responsabilidad de mejorar la relación porque tienen opciones para intentar ser más felices.

Las cualidades básicas de una relación según el psicólogo Aaron T.Beck para construir un amor fuerte y duradero son: compromiso, confianza y lealtad.

Cooperación: Trabajar para satisfacer los objetivos conjuntos como pareja y como familia. “Elaboraremos juntos las decisiones importantes”, Cada uno de nosotros cumplirá con lo que este bajo su responsabilidad”, “Coordinaremos lo que hacemos en las actividades en conjunto”.

Compromiso: Tener seguridad en que su pareja permanecerá cualesquiera que sean las dificultades. No se pondrá en duda la permanencia en la relación.” Si tenemos dificultades las afrontaremos” “No me apartaré de tí si las cosas se ponen difíciles”.

Confianza básica: “Puedo confiar en mi compañero/a, sé que defenderá mis intereses”, “Sé que puedo confiar en él/ella para que me ayude” “Se que no me hará daño de forma intencionada”.

Lealtad:  Apoyar a su pareja en la adversidad “Defenderé y apoyaré a mi pareja”.

Fidelidad: Lealtad y fidelidad sexual en base a lo pactado en cada pareja.

En conclusión: sería conveniente que las parejas pidieran ayuda a profesionales antes de abandonar un proyecto de vida en común. El verano también puede ser un buen momento para iniciar ese reencuentro.

Ante la adversidad o la alegría, vive presente y conscientemente. MINDFULNESS.

Está demostrado que orientar nuestra atención y desarrollar nuestra conciencia, mejora nuestra salud mental. Esta maravillosa y potente capacidad es entrenable y todos podemos desarrollarla.

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El MINDFULNESS es una terapia cognitivo-conductual de tercera generación que tiene como principio terapéutico el abandono de la lucha contra los síntomas y en su lugar busca la reorientación de la vida.

 El mindfulness también es amabilidad ante la vida y uno mismo sin intentar cambiar lo que está ocurriendo, porque nos ofrece que en vez de luchar, nos adaptemos a la adversidad.

Esta es una técnica que se desprende de la filosofía milenaria del budismo, es sencilla, breve, fácil de aprender y aplicar, que puede utilizarse tanto en formato grupal como individual, la cual ha demostrado su eficacia en múltiples enfermedades y entornos sanitarios.

Actualmente vivimos en una cultura cuyas demandas y el ritmo marcado a menudo exceden los recursos internos y/o externos que tenemos. Esta manera de vivir nos puede llevar a un estado de estrés y desconexión con nuestro cuerpo y con aquello que sucede aquí y ahora, habituándonos a funcionar en “piloto automático”

Este “modus vivendi” disminuye nuestra capacidad de estar plenamente atentos y presentes en lo que estamos haciendo, manteniéndonos la mayor parte del tiempo con una mente distraída y dispersa, lo que a la larga genera malestar físico, psicológico, y relacional.

Mindfulness o Conciencia Plena es una manera de prestar atención  a uno mismo, a los demás y al mundo, que consiste en un entrenamiento mental centrado en aceptar la realidad tal y como es, desarrollando la capacidad de manejar mejor las emociones aflictivas y difíciles. sin que la mente divague sobre el futuro o el pasado, y sin sensación de apego o rechazo.

La Conciencia Plena es la capacidad de prestar atención al presente, al aquí y ahora, observando sin juzgar las diferentes experiencias que se suceden momento a momento. Siendo una herramienta para la mejora de los diversos problemas de salud y estados de ánimo, así como un proceso de autoconocimiento, enseñándonos el funcionamiento de nuestra mente y cuerpo en las diferentes situaciones, su interconexión, y las intenciones que nos motivan a las acciones.

La práctica del Mindfulness nos permite desarrollar una relación diferente con el sufrimiento que nos producen las situaciones de la vida. Nos enseña a relacionarnos de una manera diferente con los pensamientos, emociones y sensaciones. Nos enseña a prestarles atención y observarlos desde una nueva perspectiva, y así el significado y las repercusiones que cada uno de estos pensamientos y emociones tiene para cada uno de nosotros va siendo cada vez más claro y manejable a medida que avanza la práctica.

La práctica repetida de la atención plena permite a la persona desarrollar la habilidad de, tranquilamente apartarse de los pensamientos y sentimientos durante las situaciones de estrés en lugar de engancharse en preocupaciones ansiosas u otros patrones negativos de pensamiento, que de otra manera podrían elevarse en un ciclo de estrés reactivo (Bishop,2002).

A través de la práctica de la atención plena en la vida cotidiana, quien la practica, se vuelve progresivamente capaz de reconocer y observar tal y como son sus pensamientos, en vez de tomarlos como si fuesen hechos indiscutibles.

En el tratamiento del estrés, la ansiedad y la depresión, MBSR requiere un compromiso de práctica de 45 minutos/día y la transformación —sólo— se produce si ésta se lleva a cabo de manera cotidiana.

Los programas de Reducción de Estrés Basados en la Atención Plena: REBAP, enseñan a los participantes a reconocer y aceptar cada pensamiento y sentimiento, y luego soltarlos mientras regresa su atención a la respiración, esto mientras las personas se encuentran sentadas en una silla, o con las piernas cruzadas en el suelo, con la intención de poner atención en su respiración.

Esta terapia se basa en el entrenamiento de habilidades y el modelo de psicoeducación. De manera habitual la REBAP se imparte en un periodo de 8 a 10 semanas en sesiones grupales (una por semana) de 90 minutos. Además se pide a los participantes que realicen ejercicios de meditación en sus casas, y se les otorgan CD para guiar las sesiones de meditación en casa (Bishop, 2002).

En la siguiente charla, Andrés Martín nos impulsa a ‘estar presente’ exponiendo las evidencias científicas que muestran los beneficios asociados a la técnica del Mindfulness. Espero que te guste y que esta entrada en mi blog que has leído te anime a practicar y aprender la atención plena.

 

DOCUMENTAL “Harina en las nubes”

Visionar este documental acerca de como varias personas con discapacidad intelectual forman una empresa y llevan una vida independiente, alimenta mi esperanza en un mundo justo, igualitario, que acepta la diferencia y la diversidad del ser humano.

Este es un magnífico ejemplo que demuestra que ofrecer apoyos y apostar por las capacidades de los demás (en vez de centrarnos en sus limitaciones), puede  crear  un entorno o una sociedad, en la que todos seamos considerados personas capaces, libres y dignas de amor.

 

“ODIO MI TRABAJO” BURNOUT

A mediados de los años setenta surge el término BURNOUT  o en español: “estar quemado” para dar una explicación al proceso negativo que sufren los profesionales en su labor, que se traduce en deterioro en la atención profesionaimagesl a los usuarios de las organizaciones de servicios.

Es una respuesta al estrés laboral crónico, integrado por actitudes y sentimientos negativos hacia las personas con las que se trabaja y hacia el propio rol profesional, así como por la vivencia de encontrarse emocionalmente agotado.

Las personas afectadas por este síndrome muestran desilusión, irritabilidad y sentimientos de frustración; se enfadan y desarrollan actitudes suspicaces. Se vuelven rígidos, tercos e inflexibles.

Afloran síntomas de carácter psicosomático como mayor cansancio, dificultades respiratorias, problemas gastrointestinales, etc.

Este conjunto de síntomas y signos de carácter actitudinal, conductual y psicosomático se entiende como las consecuencias del síndrome de burnout.

El proceso de desarrollo del síndrome se aprecia en la relación del sujeto con el medio laboral, a través de cuatro etapas:

1º Fase de entusiasmo: En la que el trabajador tiene unas expectativas irreales de lo que puede ocurrir.

2º Fase de estancamiento: Supone una paralización tras la constatación de la realidad de las expectativas y una pérdida del idealismo y entusiasmo iniciales.

3º Fase de frustración: Es el inicio en sí del síndrome.Se caracteriza por el cuestionamiento del valor del trabajo en sí mismo y el descenso de la motivación, iniciándose los sentimientos de baja realización personal por el trabajo y agotamiento emocional.

4º Fase de apatía: Caracterizada por la indiferencia y falta de interés . Se establece un sentimiento de vacío total que puede manifestarse en forma de distanciamiento emocional y de desprecio.

Se consolidan los sentimientos de baja realización personal y el agotamiento emocional y se establece como estrategia negativa de afrontamiento la despersonalización.

Maslach y Jackson (1981), lo conceptualizan como un síndrome de agotamiento emocional, despersonalización y falta de realización personal en el trabajo.

Agotamiento emocional: Los trabajadores sienten que ya no pueden dar más de sí mismos en el ámbito afectivo. Agotamiento de los recursos emocionales propios; agotado por el contacto diario y mantenido con personas a las que hay que atender como objeto de trabajo.

Falta  de realización personal en el trabajo: Tendencia a evaluarse negativamente, con especial incidencia en la habilidad para la realización del trabajo y a la relación con las personas a las que atienden.

Despersonalización: Desarrollo de sentimientos negativos y de actitudes y sentimientos de cinismo hacia las personas destinatarias del trabajo.

Estas personas son vistas por los profesionales de forma deshumanizada debido a un endurecimiento afectivo, lo que conlleva que les culpen de sus problemas (“Al paciente le estaría bien merecida la enfermedad”)

¿Cuáles son los factores de riesgo?

  1. Las relaciones interpersonales, sobre todo con los usuarios y los compañeros de igual o diferente categoría, cuando son tensas, conflictivas y prolongadas van a aumentar los sentimientos de burnout.
  2. La falta de apoyo en el trabajo por parte de los compañeros y supervisores o de la dirección de la organización.
  3. También la excesiva identificación con los usuarios y los conflictos interpersonales con estos y sus familiares, tienen también una importante incidencia en la aparición del síndrome.

Si te sientes identificado/a con estos síntomas sería conveniente que te plantees cambiar de trabajo. Otra opción es cambiar de departamento, horario, equipo, turno o empresa.

También es importante respetar tu tiempo libre para hacer actividades que te resulten gratificantes y respetar tu descanso, necesario para “recargar pilas”.

Establece prioridades en lo laboral y no intentes llegar al 100% en todo. Procura solucionar conflictos con compañeros o superiores, para que el ambiente laboral sea más positivo. Aprende a decir no en lo personal y en lo laboral.

 

¿QUÉ ELIGES SER? ¿ZANAHORIA, HUEVO O CAFÉ?

Érase una vez la hija de un viejo hortelano que se quejaba constantemente sobre su vida y sobre lo difícil que le resultaba ir avanzando. Estaba cansada de luchar y no tenía ganas de nada; cuando un problema se solucionaba otro nuevo aparecía y eso le hacía resignarse y sentirse vencida.

El hortelano le pidió a su hija que se acercara a la cocina de su cabaña y que tomara asiento. Después, llenó tres recipientes con agua y los colocó sobre fuego. Cuando el agua comenzó a hervir colocó en un recipiente una zanahoria, en otro un huevo y en el último vertió unos granos de café. Los dejó hervir sin decir palabra mientras su hija esperaba impacientemente sin comprender qué era lo que su padre hacía. A los veinte minutos el padre apagó el fuego. Sacó las zanahorias y las colocó en un tazón. Sacó los huevos y los colocó en otro plato. Finalmente, coló el café.

Miró a su hija y le dijo: “¿Qué ves?”. “Zanahorias, huevos y café”, fue su respuesta. La hizo acercarse y le pidió que tocara las zanahorias. Ella lo hizo y notó que estaban blandas. Luego le pidió que tomara un huevo y lo rompiera. Le quitó la cáscara y observó el huevo duro. Luego le pidió que probara el café. Ella sonrió mientras disfrutaba de su dulce aroma. Humildemente la hija preguntó:

 “¿Qué significa esto, papá?”

Él le explicó que los tres elementos habían enfrentado la misma adversidad: agua hirviendo. Pero habían reaccionado en forma muy diferente. La zanahoria llegó al agua fuerte, dura; pero después de pasar por el agua hirviendo se había vuelto débil, fácil de deshacer. El huevo había llegado al agua frágil, su cáscara fina protegía su interior líquido; pero después de estar en agua hirviendo, su interior se había endurecido. El café sin embargo era único; después de estar en agua hirviendo, había cambiado el agua.

 “¿Cual eres tú?”, le preguntó a su hija. “Cuando la adversidad llama a tu puerta, ¿Cómo respondes?:

 “¿Eres una zanahoria que parece fuerte pero que cuando la adversidad y el dolor te tocan, te vuelves débil y pierdes tu fortaleza?”.

“¿Eres un huevo, que comienza con un corazón maleable? ¿Poseías un espíritu fluido, pero después de una muerte, una separación, o un despido, te has vuelto dura y rígida? Por fuera eres igual pero, ¿cómo te has transformado por dentro?”.

 “¿O eres como el café? El café cambia el agua, el elemento que le causa dolor. Cuando el agua llega al punto de ebullición el café alcanza su mejor sabor. Si eres como el grano de café, cuando las cosas se ponen peor tú reaccionas mejor y haces que las cosas a tu alrededor mejoren”.

 Y tú, ¿Cuál de los tres eres?”

REFLEXIÓN: En la vida nos enfrentamos a circunstancias que no podemos cambiar. Pero si tenemos la opción de decidir cómo afrontarlas. Tal vez hoy sea uno de esos días en que el agua está hirviendo y comenzamos a sentir mucho calor.  ¿Y tú? ¿qué eliges?.