RUPTURA Y VACACIONES

Muchas separaciones  o divorcios que se interponen cada año en España tienen lugar después de las vacaciones de verano, siendo Septiembre el mes donde se registran y se remiten a los Juzgados de Familia el mayor número de separaciones y divorcios. Algo que sucede de forma similar durante el periodo de Navidad, en el mes de Marzo.

¿Son las vacaciones una causa directa de estas estadística? Es importante tener en cuenta que el mes de agosto es judicialmente inhábil lo que supone posponer los trámites de hasta Septiembre.

Otro factor a tener en cuenta es que el periodo vacacional, puede incrementar la carga emocional y el estrés en las parejas que ya arrastraban una crisis previa,  saliendo a la luz las diferencias y dificultades que afronta la pareja.

La  imposibilidad de conseguir arreglar sus diferencias, conlleva en ocasiones solicitar el divorcio pasadas las vacaciones familiares y antes de que los niños comiencen la escuela.

¿Cómo evitar o prevenir una ruptura después de las vacaciones?

Antes de tomar la decisión definitiva de separarse, yo aconsejaría a las parejas agotar antes todas las posibles soluciones para alcanzar acuerdos y recuperar el proyecto en común que juntos construyeron.

Una opción para evitar una posible ruptura es acudir  a un/a psicólogo/a para definir cuáles son las dificultades actuales, intentar mejorar la comunicación entre los dos miembros de la pareja y adoptar nuevas estrategias de afrontamiento antes los problemas actuales.

Muchas parejas desarrollan cegueras en su relación, al fijarse solo en lo que no les gusta, dejan de ver cómo mejorar lo que sí les gusta y lo que sí funciona bien.

Cuando las dificultades sobrevienen es importante que las personas reconozcan que no son meras víctimas de una mala relación por más desesperante que parezca. Pueden y deben hacerse responsables de ella.

Las parejas pueden superar sus dificultades si reconocen que una gran parte de sus decepciones y enojos no parte de una incompatibilidad sino de malentendidos debidos a comunicaciones equivocadas.

Cada miembro de la pareja debe asumir la responsabilidad de mejorar la relación porque tienen opciones para intentar ser más felices.

Las cualidades básicas de una relación según el psicólogo Aaron T.Beck para construir un amor fuerte y duradero son: compromiso, confianza y lealtad.

Cooperación: Trabajar para satisfacer los objetivos conjuntos como pareja y como familia. “Elaboraremos juntos las decisiones importantes”, Cada uno de nosotros cumplirá con lo que este bajo su responsabilidad”, “Coordinaremos lo que hacemos en las actividades en conjunto”.

Compromiso: Tener seguridad en que su pareja permanecerá cualesquiera que sean las dificultades. No se pondrá en duda la permanencia en la relación.” Si tenemos dificultades las afrontaremos” “No me apartaré de tí si las cosas se ponen difíciles”.

Confianza básica: “Puedo confiar en mi compañero/a, sé que defenderá mis intereses”, “Sé que puedo confiar en él/ella para que me ayude” “Se que no me hará daño de forma intencionada”.

Lealtad:  Apoyar a su pareja en la adversidad “Defenderé y apoyaré a mi pareja”.

Fidelidad: Lealtad y fidelidad sexual en base a lo pactado en cada pareja.

En conclusión: sería conveniente que las parejas pidieran ayuda a profesionales antes de abandonar un proyecto de vida en común. El verano también puede ser un buen momento para iniciar ese reencuentro.