MOVILIZACIÓN Y TRANSFERENCIA DE PACIENTES





Los cuidadores de personas con necesidad de apoyo, bien sean mayores o personas con discapacidad temporal o permanente, requieren de técnicas de movilización y traslado seguras que eviten hacerle daño al familiar o paciente y sufrir ellos mismos lesiones.

Existen distintas estrategias o técnicas muy útiles para hacer sencilla la transferencia de una persona de una superficie a otra, por ejemplo: de la cama a la silla de ruedas o al WC, que deben conocer los familiares y cuidadores profesionales.

La técnica varía si el usuario colabora o no y si existen distintas personas para realizarla o si por el contrario la realizará una sola persona. También podemos ayudarnos de distintas ayudas técnicas como la grúa o el disco para realizar estas maniobras con menos esfuerzo y de forma más segura.

Los cuidadores sufren con mucha frecuencia de lesiones musculo-esqueléticas debido a una mala manipulación de la carga. No utilizar las ayudas técnicas, no colocar el cuerpo adecuadamente y no emplear la técnica adecuada puede conllevar lesiones graves. Además hay que contemplar la dificultad añadida que puede suponer que la persona se oponga al movimiento, es por ello que la comunicación es fundamental para promover la colaboración de la persona a la que deseamos movilizar.

Las ayudas técnicas más utilizadas son el cinturón de movilización, disco de transferencia, grúa de bipedestacion o “cigüeña”, sábana deslizante o la tabla de transferencias.

Todas ellas podemos conocerlas en el CEAPAT Centro de Referencia Estatal de Autonomía Personal y Ayudas Técnicas que ofrecen visitas guiadas gratuitas e información de dónde adquirirla. El centro se encuentra en la calle Extremeños, 1, 28018 Madrid. Puedes visitar también su pagina web: https://ceapat.imserso.es/ceapat_01/index.htm o llamarles por teléfono: 917033100.

En el siguiente vídeo puedes consultar algunas técnicas básicas de movilización de forma segura y práctica:

CONSIDERACIONES GENERALES ANTES DE REALIZAR LAS TRANSFERENCIAS O MOVILIZACIONES:

A) Planificar: pensar la técnica que utilizaremos para elegir la que menos esfuerzo nos requiera y la que mueva menos al paciente.

B)Nunca tirar del cuello, el afectado tampoco debe utilizar nuestro cuello como punto para sujetarse y tirar de él.

C) No utilizar los pantalones como agarre. Se puede hacer daño en los testículos o zona genital y romperse la prenda.

D) A la hora de realizar transferencias en las que movamos el tronco del afectado, tendremos en cuenta que el afectado siempre mire hacia el pecho, con el fin de flexionar el cuello y no provocar ninguna lesión.

E) Tiene que existir comunicación entre el afectado y cuidador, logrando así que la transferencia sea coordinada, indicándole lo que vamos a hacer y contando hasta tres.

f) El uso de una ayuda técnicas: tablas, grúa, disco, etc. disminuye considerablemente el esfuerzo del cuidador ´Poner rígido nuestra musculatura, apoyar los pies, separarlos y doblar rodillas.

Tanto los familiares como las personas que atienden en domicilio o en centros debería conocer dichas técnicas para facilitar la labor de apoyar a una persona dependiente evitando lesiones. Existen distintos recursos que ofrecen formación al respecto en los propios centros de salud, centros de fisioterapia o en la formación que desde el SEPE se ofrece a través de los cursos de “Atención sociosanitaria a personas dependientes en instituciones” y “Atención sociosanitaria a personas en domicilio” del SEPE que yo y otros profesionales impartimos.

RUPTURA Y VACACIONES

Muchas separaciones  o divorcios que se interponen cada año en España tienen lugar después de las vacaciones de verano, siendo Septiembre el mes donde se registran y se remiten a los Juzgados de Familia el mayor número de separaciones y divorcios. Algo que sucede de forma similar durante el periodo de Navidad, en el mes de Marzo.

¿Son las vacaciones una causa directa de estas estadística? Es importante tener en cuenta que el mes de agosto es judicialmente inhábil lo que supone posponer los trámites de hasta Septiembre.

Otro factor a tener en cuenta es que el periodo vacacional, puede incrementar la carga emocional y el estrés en las parejas que ya arrastraban una crisis previa,  saliendo a la luz las diferencias y dificultades que afronta la pareja.

La  imposibilidad de conseguir arreglar sus diferencias, conlleva en ocasiones solicitar el divorcio pasadas las vacaciones familiares y antes de que los niños comiencen la escuela.

¿Cómo evitar o prevenir una ruptura después de las vacaciones?

Antes de tomar la decisión definitiva de separarse, yo aconsejaría a las parejas agotar antes todas las posibles soluciones para alcanzar acuerdos y recuperar el proyecto en común que juntos construyeron.

Una opción para evitar una posible ruptura es acudir  a un/a psicólogo/a para definir cuáles son las dificultades actuales, intentar mejorar la comunicación entre los dos miembros de la pareja y adoptar nuevas estrategias de afrontamiento antes los problemas actuales.

Muchas parejas desarrollan cegueras en su relación, al fijarse solo en lo que no les gusta, dejan de ver cómo mejorar lo que sí les gusta y lo que sí funciona bien.

Cuando las dificultades sobrevienen es importante que las personas reconozcan que no son meras víctimas de una mala relación por más desesperante que parezca. Pueden y deben hacerse responsables de ella.

Las parejas pueden superar sus dificultades si reconocen que una gran parte de sus decepciones y enojos no parte de una incompatibilidad sino de malentendidos debidos a comunicaciones equivocadas.

Cada miembro de la pareja debe asumir la responsabilidad de mejorar la relación porque tienen opciones para intentar ser más felices.

Las cualidades básicas de una relación según el psicólogo Aaron T.Beck para construir un amor fuerte y duradero son: compromiso, confianza y lealtad.

Cooperación: Trabajar para satisfacer los objetivos conjuntos como pareja y como familia. “Elaboraremos juntos las decisiones importantes”, Cada uno de nosotros cumplirá con lo que este bajo su responsabilidad”, “Coordinaremos lo que hacemos en las actividades en conjunto”.

Compromiso: Tener seguridad en que su pareja permanecerá cualesquiera que sean las dificultades. No se pondrá en duda la permanencia en la relación.” Si tenemos dificultades las afrontaremos” “No me apartaré de tí si las cosas se ponen difíciles”.

Confianza básica: “Puedo confiar en mi compañero/a, sé que defenderá mis intereses”, “Sé que puedo confiar en él/ella para que me ayude” “Se que no me hará daño de forma intencionada”.

Lealtad:  Apoyar a su pareja en la adversidad “Defenderé y apoyaré a mi pareja”.

Fidelidad: Lealtad y fidelidad sexual en base a lo pactado en cada pareja.

En conclusión: sería conveniente que las parejas pidieran ayuda a profesionales antes de abandonar un proyecto de vida en común. El verano también puede ser un buen momento para iniciar ese reencuentro.

Ante la adversidad o la alegría, vive presente y conscientemente. MINDFULNESS.

Está demostrado que orientar nuestra atención y desarrollar nuestra conciencia, mejora nuestra salud mental. Esta maravillosa y potente capacidad es entrenable y todos podemos desarrollarla.

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El MINDFULNESS es una terapia cognitivo-conductual de tercera generación que tiene como principio terapéutico el abandono de la lucha contra los síntomas y en su lugar busca la reorientación de la vida.

 El mindfulness también es amabilidad ante la vida y uno mismo sin intentar cambiar lo que está ocurriendo, porque nos ofrece que en vez de luchar, nos adaptemos a la adversidad.

Esta es una técnica que se desprende de la filosofía milenaria del budismo, es sencilla, breve, fácil de aprender y aplicar, que puede utilizarse tanto en formato grupal como individual, la cual ha demostrado su eficacia en múltiples enfermedades y entornos sanitarios.

Actualmente vivimos en una cultura cuyas demandas y el ritmo marcado a menudo exceden los recursos internos y/o externos que tenemos. Esta manera de vivir nos puede llevar a un estado de estrés y desconexión con nuestro cuerpo y con aquello que sucede aquí y ahora, habituándonos a funcionar en “piloto automático”

Este “modus vivendi” disminuye nuestra capacidad de estar plenamente atentos y presentes en lo que estamos haciendo, manteniéndonos la mayor parte del tiempo con una mente distraída y dispersa, lo que a la larga genera malestar físico, psicológico, y relacional.

Mindfulness o Conciencia Plena es una manera de prestar atención  a uno mismo, a los demás y al mundo, que consiste en un entrenamiento mental centrado en aceptar la realidad tal y como es, desarrollando la capacidad de manejar mejor las emociones aflictivas y difíciles. sin que la mente divague sobre el futuro o el pasado, y sin sensación de apego o rechazo.

La Conciencia Plena es la capacidad de prestar atención al presente, al aquí y ahora, observando sin juzgar las diferentes experiencias que se suceden momento a momento. Siendo una herramienta para la mejora de los diversos problemas de salud y estados de ánimo, así como un proceso de autoconocimiento, enseñándonos el funcionamiento de nuestra mente y cuerpo en las diferentes situaciones, su interconexión, y las intenciones que nos motivan a las acciones.

La práctica del Mindfulness nos permite desarrollar una relación diferente con el sufrimiento que nos producen las situaciones de la vida. Nos enseña a relacionarnos de una manera diferente con los pensamientos, emociones y sensaciones. Nos enseña a prestarles atención y observarlos desde una nueva perspectiva, y así el significado y las repercusiones que cada uno de estos pensamientos y emociones tiene para cada uno de nosotros va siendo cada vez más claro y manejable a medida que avanza la práctica.

La práctica repetida de la atención plena permite a la persona desarrollar la habilidad de, tranquilamente apartarse de los pensamientos y sentimientos durante las situaciones de estrés en lugar de engancharse en preocupaciones ansiosas u otros patrones negativos de pensamiento, que de otra manera podrían elevarse en un ciclo de estrés reactivo (Bishop,2002).

A través de la práctica de la atención plena en la vida cotidiana, quien la practica, se vuelve progresivamente capaz de reconocer y observar tal y como son sus pensamientos, en vez de tomarlos como si fuesen hechos indiscutibles.

En el tratamiento del estrés, la ansiedad y la depresión, MBSR requiere un compromiso de práctica de 45 minutos/día y la transformación —sólo— se produce si ésta se lleva a cabo de manera cotidiana.

Los programas de Reducción de Estrés Basados en la Atención Plena: REBAP, enseñan a los participantes a reconocer y aceptar cada pensamiento y sentimiento, y luego soltarlos mientras regresa su atención a la respiración, esto mientras las personas se encuentran sentadas en una silla, o con las piernas cruzadas en el suelo, con la intención de poner atención en su respiración.

Esta terapia se basa en el entrenamiento de habilidades y el modelo de psicoeducación. De manera habitual la REBAP se imparte en un periodo de 8 a 10 semanas en sesiones grupales (una por semana) de 90 minutos. Además se pide a los participantes que realicen ejercicios de meditación en sus casas, y se les otorgan CD para guiar las sesiones de meditación en casa (Bishop, 2002).

En la siguiente charla, Andrés Martín nos impulsa a ‘estar presente’ exponiendo las evidencias científicas que muestran los beneficios asociados a la técnica del Mindfulness. Espero que te guste y que esta entrada en mi blog que has leído te anime a practicar y aprender la atención plena.

 

“ODIO MI TRABAJO” BURNOUT

A mediados de los años setenta surge el término BURNOUT  o en español: “estar quemado” para dar una explicación al proceso negativo que sufren los profesionales en su labor, que se traduce en deterioro en la atención profesionaimagesl a los usuarios de las organizaciones de servicios.

Es una respuesta al estrés laboral crónico, integrado por actitudes y sentimientos negativos hacia las personas con las que se trabaja y hacia el propio rol profesional, así como por la vivencia de encontrarse emocionalmente agotado.

Las personas afectadas por este síndrome muestran desilusión, irritabilidad y sentimientos de frustración; se enfadan y desarrollan actitudes suspicaces. Se vuelven rígidos, tercos e inflexibles.

Afloran síntomas de carácter psicosomático como mayor cansancio, dificultades respiratorias, problemas gastrointestinales, etc.

Este conjunto de síntomas y signos de carácter actitudinal, conductual y psicosomático se entiende como las consecuencias del síndrome de burnout.

El proceso de desarrollo del síndrome se aprecia en la relación del sujeto con el medio laboral, a través de cuatro etapas:

1º Fase de entusiasmo: En la que el trabajador tiene unas expectativas irreales de lo que puede ocurrir.

2º Fase de estancamiento: Supone una paralización tras la constatación de la realidad de las expectativas y una pérdida del idealismo y entusiasmo iniciales.

3º Fase de frustración: Es el inicio en sí del síndrome.Se caracteriza por el cuestionamiento del valor del trabajo en sí mismo y el descenso de la motivación, iniciándose los sentimientos de baja realización personal por el trabajo y agotamiento emocional.

4º Fase de apatía: Caracterizada por la indiferencia y falta de interés . Se establece un sentimiento de vacío total que puede manifestarse en forma de distanciamiento emocional y de desprecio.

Se consolidan los sentimientos de baja realización personal y el agotamiento emocional y se establece como estrategia negativa de afrontamiento la despersonalización.

Maslach y Jackson (1981), lo conceptualizan como un síndrome de agotamiento emocional, despersonalización y falta de realización personal en el trabajo.

Agotamiento emocional: Los trabajadores sienten que ya no pueden dar más de sí mismos en el ámbito afectivo. Agotamiento de los recursos emocionales propios; agotado por el contacto diario y mantenido con personas a las que hay que atender como objeto de trabajo.

Falta  de realización personal en el trabajo: Tendencia a evaluarse negativamente, con especial incidencia en la habilidad para la realización del trabajo y a la relación con las personas a las que atienden.

Despersonalización: Desarrollo de sentimientos negativos y de actitudes y sentimientos de cinismo hacia las personas destinatarias del trabajo.

Estas personas son vistas por los profesionales de forma deshumanizada debido a un endurecimiento afectivo, lo que conlleva que les culpen de sus problemas (“Al paciente le estaría bien merecida la enfermedad”)

¿Cuáles son los factores de riesgo?

  1. Las relaciones interpersonales, sobre todo con los usuarios y los compañeros de igual o diferente categoría, cuando son tensas, conflictivas y prolongadas van a aumentar los sentimientos de burnout.
  2. La falta de apoyo en el trabajo por parte de los compañeros y supervisores o de la dirección de la organización.
  3. También la excesiva identificación con los usuarios y los conflictos interpersonales con estos y sus familiares, tienen también una importante incidencia en la aparición del síndrome.

Si te sientes identificado/a con estos síntomas sería conveniente que te plantees cambiar de trabajo. Otra opción es cambiar de departamento, horario, equipo, turno o empresa.

También es importante respetar tu tiempo libre para hacer actividades que te resulten gratificantes y respetar tu descanso, necesario para “recargar pilas”.

Establece prioridades en lo laboral y no intentes llegar al 100% en todo. Procura solucionar conflictos con compañeros o superiores, para que el ambiente laboral sea más positivo. Aprende a decir no en lo personal y en lo laboral.

 

¿PROTEGES A TUS HIJOS DE LOS PELIGROS DE LAS REDES SOCIALES, VIDEOJUEGOS E INTERNET?

El uso de las TIC “Tecnología de la Información y la Comunicación” se ha convertido en algo cotidiano. Debemos conocer las ventajas o peligros que nos presenta su utilización para poder trasmitirlo y enseñárselo a nuestros hijos de forma que podamos protegerlos igual que les protegemos en la vida real.

¿Tus hijos tiene un tiempo establecido como máximo para usar los videojuegos? ¿Conoces bien las aplicaciones, videojuegos o páginas de internet que usa tu hijo/a? ¿Adviertes a tus hijos de que no acepten solicitudes de amistad a extraños o publiquen fotos suyas o faciliten datos personales? ¿Tienes algún control parental instalado en el teléfono, tablet u ordenador que usa tu hijo/a?

¿Sabes que es el código PEGi de los videojuegos y que significan estos símbolos que encuentras en las carátulas?La-mayoria-de-los-ciudadanos-desconocen-los-simbolos-del-codigo-PEGI_landscape

Si las respuestas a estas preguntas son un “No” sería conveniente que tomaras medidas de protección porque tu hijo/a está expuestos a peligros que desconoces.

He dado talleres en colegios acerca del uso adecuado de las T.I.C . y me sorprende y preocupa que sean pocos los niños que tienen normas o supervisión de sus padres cuando usan el WhatsApp, los videojuegos o cuando buscan información en internet.

Debemos ser conscientes de que ponemos a su disposición herramientas que pueden implicar peligros como acoso sexual de un adulto, virus,  robo de contraseñas o datos personales, estafas económicas por internet, acoso de otros menores o situaciones conflictivas, acceso a material inadecuado como pornografía, apología de la anorexia o del terrorismo, etc.

Los padres y profesores deben advertirles a los niños y adolescentes que en las redes sociales no todo el mundo tiene buenas intenciones, que existen fraudes o estafas, que hay información que no es cierta como en la wikipedia que tanto usan para hacer sus trabajos del colegio.

También es importante hacerles conscientes de que deben tener un comportamiento ético en las redes sociales y evitar mentir, insultar o humillar a través del WhatsApp, Instagram o Facebook, igual que lo evitamos en la vida real. Debemos de ayudar a reflexionar sobre las posibles consecuencias de los actos en Internet.

Se habla de hacer un buen uso de las TIC cuando podemos controlar el cuánto, cómo y dónde las utilizamos. Es decir, cuando un niño o niña es capaz de organizar su tiempo de ocio de manera saludable, cuando se combina actividades distintas en el tiempo libre, cuando es capaz de pasar un largo tiempo sin utilizar las TIC, cuando tienen otras herramientas para entretenerse.

SEÑALES DE ALARMA

 -Aislamiento: Poner los ordenadores, videoconsolas y tablets en la habitación del niño cuando son pequeños tiene una serie de desventajas. Por una parte, aislamiento de la vida familiar; y por otra parte, es más difícil que puedan saber qué hace su hijo en la red. Para solucionar este punto sería recomendable poner el ordenador o tener los distintos dispositivos tecnológicos en una zona común de la casa.

Cambian las rutinas y los intereses: todo lo demás pasa a un segundo plano y su interés por Internet, videoconsolas, “estar conectado” se convierte en el centro de su vida.

‐ Abandona o deja de prestar atención a actividades importantes de su vida (deberes, estudios, actividades extraescolares, amigos, familia).

Cambios bruscos de humor: Muestra menos interés por las relaciones sociales o evita acudir a eventos de grupo. Además, cuando está en ellos, suele mostrarse ausente, nervioso o con ganas de irse. Y cuando está utilizando las TIC está eufórico.

Sufre ansiedad en caso de no poder conectarse a Internet y se comporta como si fuese una tragedia si no lo hace. Mentir sobre el tiempo que utiliza las TIC.

Falta de control: Cuando lo intenta dejar, es incapaz.

Bajo rendimiento en los estudios.

Aumento de gastos: facturas del teléfono más costosas o aparecen cargos a tarjetas. Algunos videojuegos permiten pasar de nivel pagando o tiene publicidad. Incluso hay juegos de apuestas.

‐ No deja el dispositivo tecnológico de lado, ni siquiera, cuando está con más gente. No se separa aunque esté haciendo otra actividad (comer, ir al baño, ver la tele, estar estudiando…). Se trata de una obsesión que altera su vida.

¿QUÉ SE PUEDE HACER? 

  • Sería recomendable para aquellos padres que no saben utilizar un ordenador, una tablet, las redes sociales o los videojuegos que comiencen a usarlos. No hace falta que seas informático/a, bastará con conocer los que usa tu hijo/a.
  • Hable con su hijo de los riesgos, de las ventajas, de las utilidades, de lo que le gusta de las TIC. Asi conocerá los peligros a los que se expone y como aconsejale para que tome precauciones.
  • Establezca unas normas claras (tiempo, lugar, momento…) del uso de las TIC. Establezca también las posibles consecuencias en el caso de no cumplir con las normas establecidas.
  • Preguntarle sobre lo que ha hecho, con quién ha jugado, o hablado, qué paginas ha visto, etc. para poder conocer asi los riesgos de esas aplicaciones o juegos y el comportamiento que tiene nuestros hijos o las situaciones de riesgo que puedan estar teniendo (acoso, grooming, conflictos, gastos economicos,etc). Ofrecerle actividades alternativas de ocio.
  • Conviene recordar que existen programas de protección para limitar el acceso de tu hijo a determinadas páginas. Infórmate sobre su uso.

CONTROL PARENTAL

Permiten bloquear, controlar y registrar el uso que se hace del teléfono, tablet u ordenador en determinadas áreas. Existen distintas opciones:

  1. Contenidos bajo control

La función más básica de un control parental debe ser filtrar los contenidos a los que puede acceder el menor a través del navegador web.

  1. El control del software

Muchos de ellos permiten controlar especialmente los juegos que se ejecutan en el ordenador mediante un sistema de clasificación por edades.

  1. Vigilar durante cuánto tiempo lo hacen.

Muchas aplicaciones de control parental incluyen un apartado que nos permite controlar el tiempo que un determinado usuario tiene abierto el PC al día o la semana, e, incluso, los intervalos horarios en los que puede utilizarlo. De esta manera, es muy sencillo asegurarse de que no se pasa demasiado tiempo delante del ordenador.

  1.  Seguimiento en Redes Sociales

Ve lo que tu hijo hace en redes sociales como Facebook, Twitter, Instagram, Whatsapp y más.

  1. Controla Llamadas y SMS

Ve a quien llama y escribe tu hijo, lee el contenido de los Mensajes de Texto que envía o recibe y bloquea números no deseados.

  1. Seguimiento de Geo localización y Botón de Pánico

Sigue la ubicación de tu hijo. Si hay problemas un Botón de Pánico enviará un mensaje de emergencia con localización.

¡No olvides que lo más importante es educar!

Recuerda que la obligación de protección de los padres sobre los menores prevalece frente a su derecho a la intimidad. Así que ¡Manos a la obra! habla y comparte con tu hijo tiempo para que te explique que es lo que hace en internet, que es lo que le gusta y como se utilizan sus juegos y aplicaciones favoritas. Lo importante es hablar y  compartir tiempo con ellos.

AQUI PUEDES VER UN VIDEO CON TU HIJO/A PARA QUE APRENDA COMO USAR INTERNET  DE FORMA SEGURA:

 

HIJOS QUE MALTRATAN A SUS PADRES

Comúnmente a los hijos que maltratan a sus padres se les llaman “hijos tiranos” o se dice que el niño/a tiene “síndrome del emperador”. Aunque estos términos hacen referencia a menores de edad no podemos olvidar que estos hijos se convierten en adultos.

Otro término utilizado para referirse a este tipo de violencia es “Violencia filioparental” Concretamente la violencia filio parental es aquella donde el hijo/a actúa intencional y conscientemente, con el deseo de causar daño, perjuicio y/o sufrimiento en sus progenitores, de forma reiterada, a lo largo del tiempo, y con el fin inmediato de obtener poder, control y dominio sobre sus víctimas para conseguir lo que desea, por medio de la violencia psicológica, económica y/o física (Aroca, 2010, p. 136).

A menudo en la violencia filio-parental el agresor es un niño, púber o adolescente que no sobrepasa los 18 años y que depende íntegramente de sus víctimas. Es más, la víctima es el sujeto jurídicamente obligado a las labores de cuidado y educación de su mismo agresor. Es decir, la víctima está civilmente obligada a convivir con su maltratador hasta que éste obtenga la mayoría de edad, hecho que incrementa la desprotección de ella.

Son muchos los casos en los que los padres no denuncian ni piden ayuda por vergüenza  y por sentirse responsables del comportamientos de su hijo/a. Existen muchos mitos al respecto y a menudo la respuesta social es la de culpabilizar a los progenitores de la situación familiar lo que dificulta que pidan ayuda.

La violencia que ejercen no solo continuará con los años sino que podrá también extenderse a otro tipo de relaciones como la de pareja. El maltrato impacta también en los hermanos quienes se ven inmersos en un clima familiar hostil y violento. Los miembros de la familia además tienden a llevar esta situación de maltrato en forma de secreto familiar, teniendo que decidir entre salvarse o acompañar a los otros miembros en el problema para intentar frenar o minimizar el impacto del maltrato.

TIPOS DE VIOLENCIA:

La violencia psicológica (incluimos la verbal, no verbal y emocional) que implica conductas que atentan contra los sentimientos y las necesidades afectivas de una persona, causándole conflictos personales, frustraciones y traumas de origen emocional que pueden llegar a ser permanentes (Aroca y Garrido, 2005). Las más habituales en estos hijos son: ignorar o ningunear a los progenitores, humillar, denegar el afecto, expresiones no verbales de desprecio o degradación, retirar el afecto, romper y golpear objetos para amedrentar, amenazar, mentir, insultar, culpabilizar, manipular, ausentarse de casa sin avisar, omisión de ayuda, coaccionar e intimidar (pegar patadas a puertas, pared, lanzar objetos, esgrimir cuchillos o romper cristales).

La violencia económica se refiere a conductas que restringen las posibilidades de ingresos/ahorro de los progenitores por medio de robos, venta o destrucción de objetos, generación de deudas (móviles, juegos, compras) y utilización de tarjetas bancarias por parte de los hijos. Daños económicos que deben asumir los progenitores. La violencia económica va acompañada de la psicológica en conductas como: amenazas, mentiras, chantaje emocional, extorsión, coerción y manipulación, básicamente.

La violencia física el conjunto de conductas que pueden producir daño corporal causando heridas por medio de objetos, armas o partes del cuerpo para propinar patadas, bofetones, golpes y empujones. Sin olvidar que todo maltrato físico comporta, a su vez, el psicológico emocional y la omisión de ayuda o abandono en una situación de vulnerabilidad de la víctima que también se contempla como maltrato físico y psico-emocional.

EL CICLO DE LA VIOLENCIA FILIO-PARENTAL:

En concreto la violencia filio-parental comporta un modus operandi específico entre agresor y víctima que adquiere, en ocasiones, la forma de ciclo coercitivo, al que denominaremos círculo de la violencia filio-parental. Harbin y Madden (1979) afirman que los ataques contra los progenitores se producen, normalmente, cuando hay un desacuerdo entre éstos y el hijo, porque la madre y/o el padre hacen algo que trastorna al joven agresor (por ejemplo: fijarle límites).

En este proceso, cuanto más extremo sea el comportamiento del hijo, más dispuestos se sentirán los progenitores a comprar su tranquilidad mediante concesiones. En estas circunstancias, el mensaje que recibe el hijo es que son demasiado débiles para defenderse ante sus amenazas. De esta forma, el muchacho se acostumbra y aprende a conseguir lo que quiere por la fuerza, y los progenitores a someterse.

Cuanto más impotentes y confusos se sientan los progenitores, más elevado será el riesgo de que pierdan el control. Por consiguiente, cuanto más violentos sean los arrebatos parentales, más violentas serán las conductas agresivas del hijo. El resultado es la claudicación de los progenitores para retornar la paz al hogar. De este modo, el círculo de la violencia filio-parental oscila entre ceder y devolver el golpe.

En conclusión, toda estrategia de prevención debe consistir en romper la dinámica, en ocasiones coercitiva, del ciclo de violencia filio-parental sin olvidar, en ningún momento, que los progenitores son víctimas y como tales deben ser tratados. Por tanto, como la mediación es desestimada en toda relación de maltrato (existe un desequilibrio de poder real o percibido), no debe ser utilizada hasta que las víctimas no recuperen su estatus jerárquico y de autoridad, y el hijo asuma su responsabilidad.

La intervención grupal debe partir de la idea de que la solución de la problemática familiar implica una intervención multidimensional, que incluya intervenciones educativas, terapéuticas y legales o de control social.

PRINCIPIOS A LA HORA DE TRABAJAR CON ESTAS FAMILIAS A NIVEL GRUPAL:

La violencia nunca es aceptable.

 — La única persona responsable de la violencia es la persona que la ejerce.

— Las familias quieren acabar con la violencia, pero no con la relación familiar.

— Las familias pueden ayudar al joven agresor a asumir su responsabilidad.

— La violencia es una elección.

— La violencia no es lo mismo que el enfado o el temperamento.

— Las madres no son responsables de las conductas violentas de sus hijos, pero sí juegan un papel importante en su solución.

La familia es un sistema abierto, es decir, que es algo más que la suma de sus miembros, ya que los cambios en uno de ellos influye inevitablemente en el resto y las causas y el efectos se confunden: el efecto es también causa y la causa efecto (causalidad circular).

Cabe pensar que el hijo agresor no es más que el «portavoz» de la problemática familiar, por lo que la intervención debiera abarcar a todo el sistema familiar, y no sólo al joven violento. Conseguir la implicación de todo el sistema familiar, como agentes activos de cambio, será fundamental, lo que implica pasar de la idea «cambien a mi hijo/a» a «cambiemos todos».

La intervención familiar debería marcarse como objetivo la reestructuración familiar y el fortalecimiento de la parentalidad (implicación en la educación de los hijos, hábitos de disciplina y supervisión) encontrando al mismo tiempo mecanismos que controlen los altos niveles de agresividad de estos jóvenes y velen por la integridad física y psíquica de las víctimas, ya que el cese de la violencia debe ser una condición necesaria para el proceso terapéutico (Galatsopoulou, 2006; Pérez y Pereira, 2006).

 

BIBLIOGRAFIA:

  • Articulo de Concepción Aroca Montolío. Universidad de Valencia 2013.
  • Izaskun Ibabe Joana Jauregizar Óscar Díaz VIOLENCIA FILIO-PARENTAL: CONDUCTAS VIOLENTAS DE JÓVENES HACIA SUS PADRES

 

 

 

Fin de curso TÉCNICOS SOCIOSANITAROS

HEMOS  CERRADO HOY EL CURSO “ATENCIÓN SOCIOSANITARIA A PERSONAS DEPENDIENTES EN INSTITUCIONES SOCIALES” DE CRUZ ROJA EN MADRID 2017.

ESTA ES MI PEQUEÑA APORTACIÓN PARA PROMOVER UNA SOCIEDAD MÁS INCLUSIVA DONDE LAS DIFERENCIAS SEAN LO “NORMAL” Y LA ATENCIÓN A LAS PERSONAS DEPENDIENTES UN DERECHO.

LAS PERSONAS CON DIVERSIDAD FUNCIONAL O DEPENDIENTES, TAMBIÉN SON CIUDADANOS DE PLENO DERECHO. QUE NO RESTAN NI SON UNA CARGA, SINO QUE SUMAN Y CONTRIBUYEN A LA SOCIEDAD.

NO EXISTEN PERSONAS NORMALES PUESTO QUE NADIE ES IGUAL QUE NADIE.

ENTONCES…..SI NO EXISTEN PERSONAS PERFECTAS, TAMPOCO ALGUIEN PUEDE SER IMPERFECTO.

LA REALIDAD ES MÁS SENCILLA,

SIMPLEMENTE ¡SOMOS DIFERENTES!.

TENEMOS DERECHO PUES, A SER ÚNICOS E IRREPETIBLES.

HACER UNA SOCIEDAD MÁS JUSTA, IGUALITARIA Y SOLIDARIA DEPENDE DE CADA UNO DE NOSOTROS Y SE CONSTRUYE GRACIAS A LOS PEQUEÑOS GESTOS DEL DIA A DIA.