EL ÁRBOL DE LOS PROBLEMAS

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Había contratado un carpintero para ayudarme a reparar mi vieja granja.

Él acababa de finalizar su primer día de trabajo que había sido muy duro. Su sierra eléctrica se había estropeado lo que le había hecho perder mucho tiempo y ahora su antiguo camión se negaba a arrancar.

Mientras lo llevaba a su casa, permaneció en silencio.Una vez que llegamos, me invitó a conocer a su familia.

Nos dirigíamos a la puerta de su casa y se detuvo brevemente frente a un precioso olivo centenario tocó el tronco con ambas manos.

Al entrar en su casa, ocurrió una sorprendente transformación. Su bronceada cara sonreía plenamente. Abrazó a sus dos pequeños hijos y le dio un beso a su esposa. La energía había cambiado completamente. Posteriormente me acompañó hasta el coche.
Cuando pasamos cerca del olivo, sentí curiosidad y le pregunté acerca de lo visto cuando entramos.

-Ese es mi árbol de los problemas, – contestó
-Sé que no puedo evitar tener problemas durante el día como hoy en el trabajo por ejemplo, pero no quiero traer estos problemas a mi casa. Así que cuando llego aquí por la noche cuelgo mis problemas en el árbol. Luego a la mañana cuando salgo de mi casa los recojo otra vez.

– Lo curioso es, – dijo sonriendo – que cuando salgo a la mañana a recoger los problemas del árbol, ni remotamente encuentro tantos como los que recuerdo haber dejado la noche anterior. Maestro: si te centras en el ahora desaparecen todos los problemas.

Y tú, ¿qué haces con tus problemas?
¿Permites que tomen el control de tu vida o eres tú quien lleva el control?

No es fácil colocar a nuestros problemas en un compartimento, donde podremos retomarlos cuando tenemos la tranquilidad y capacidad emocional necesarias para resolverlos adecuadamente. Sin embargo es importante aprender a hacerlo.

Además, cuando nos enfrentamos a ellos, en el lugar y momento adecuados, no sólo podemos verlos de una manera distinta, más objetivamente, sino que podremos encontrar y aplicar su solución con mayor facilidad.

LA DEPRESIÓN (Es como un perro negro)

La tristeza es una emoción que tiene su origen en la pérdida de algo querido y tiene una función: la de pedir ayuda.

En ocasiones esa tristeza se apodera de nuestros días durante mucho tiempo y es entonces cuando transcurridos seis meses llamamos al problema: DEPRESIÓN.

La depresión reactiva es cuando se conoce la causa que la ha originado, si no se conoce se suele decir que es una depresión endógena (hay personas que desde su nacimiento tienden a ser más depresivas por una cuestión de personalidad o anatómico cerebral).

La anhedonia es la incapacidad para experimentar placer, la pérdida de interés o satisfacción en casi todas las actividades. Este es el síntoma más claro de la depresión.

La teoría de la desesperanza, estipula que el problema es la pérdida de la esperanza, de conseguir lo que queremos. La indefensión aprendida se refiere a la condición de un ser humano o animal que ha «aprendido» a comportarse pasivamente, con la sensación subjetiva de no poder hacer nada y que no responde a pesar de que existen oportunidades reales de cambiar la situación.

Para mejorar esta situación se debe programar actividades y asignar tareas gradualmente.

La actividad devolverá a la persona a la sociedad conectándole con su entorno. El ejercicio y el deporte le proporcionarán endorfinas (antidepresivos naturales del cerebro). Esta activación también ayudará a restablecer el ciclo de sueño-vigilia.

Es importante que la persona deprimida entienda que no debe esperar a sentirse bien para comenzar a activarse. Es al revés, se empezará a sentir mejor a medida que active su mente y su organismo. Por eso debe coger su tristeza, su desgana, su apatía y salir a pasear con ellas. Puede empezar gradualmente con actividades o tareas que le resulten más fáciles y breves para pasar poco a poco a otras que conllevan más tiempo y más constancia.

Enseñar y practicar la asertividad, como habilidad social, será importante tanto para aprender a decir no como para expresar necesidades y buscar ayuda y apoyo.

Es importante también detectar los esquemas y pensamientos negativos, que están distorsionando y exagerando la realidad. Se practicará el entrenamiento en observación y registro de pensamientos, demostrando al paciente la relación entre cognición, afecto y conducta ( Según como pienso, luego siento, luego actúo).

Los medicamentos antidepresivos son muy fiables aunque deben administrarse con una supervisión médica, como complemento de la psicoterapia durante un tiempo no muy prolongado, ya que tienen efectos secundarios importantes  y solo disminuyen los síntomas.

La depresión es frecuentemente el resultado de un estilo de vida y unos hábitos que generan malestar, insatisfacción y tristeza, por ello es importante modificar el entorno tomando decisiones y responsabilizándose de la vida que uno lleva.

Si crees que llevas demasiado tiempo conviviendo con tu tristeza pide cita con un psicólogo. No te resignes. Es la mejor prevención ante futuros intentos  de suicidio o soluciones drásticas e inadecuadas.

ENVEJECER CON BIENESTAR

La principal tarea de las personas mayores es la de comprender y aceptar su propia vida y hacer uso de su experiencia para hacer frente a los cambios personales o pérdidas. Las personas han de adaptarse a la disminución de la fortaleza y salud física, a la jubilación o retiro del trabajo y a su propia muerte. 

A pesar del detanciano-niño-tecnologiaerioro físico muchos adultos mayores enfrentan esta etapa con una actitud juvenil, llevan una vida activa, rica en experiencias, muy satisfactoria.

La vejez es una etapa de la vida y el envejecimiento es un proceso que ocurre a lo largo de la vida.

Si en el mundo cognitivo ocurren cambios negativos debidos a la edad, en el mundo afectivo parecen ocurrir cambios positivos: una mejor integración o elaboración emocional.

La Teoría de la Selectividad socioemocional, postula que con el envejecimiento se produce un cambio motivacional, por el cual las personas mayores son más selectivas tanto en sus relaciones interpersonales como en las situaciones a las que se enfrentan.

La paradoja del bienestar en la vejez, dice que a pesar del incremento asociado a la vejez en la frecuencia de eventos vitales negativos (enfermedades, pérdidas afectivas, etc.), las personas mayores siguen manteniendo niveles similares o superiores de bienestar subjetivo.

El modelo “SOC” de envejecimiento con éxito  explica cómo las personas se adaptan satisfactoriamente a la vejez. Según este modelo, existen tres mecanismos adaptativos que son los responsables de que el individuo envejezca satisfactoriamente. Estos mecanismos son: separeja-de-ancianoslección, optimización y compensación.

Selección: Elegimos pareja, profesión, amigos, actividades de ocio, etc. Este mecanismo que rige a lo largo de la vida seguirá en la vejez de forma que también en esta etapa los individuos elegirán aquellas actividades de acuerdo con sus facultades, salud y entorno.

Optimización: Tratar de mantener un nivel máximo en nuestras actividades es un objetivo a lo largo de toda nuestra vida y por supuesto también en la vejez. Hacer gimnasia,  ir a conferencias,  hacer trabajos de voluntariado, ayudar a los demás. Son formas de mejorar como ser humano.

Compensación: Si la persona sufre algún déficit y ve disminuida su capacidad para realizar una actividad, debe compensarlo. Usar gafas, bastón, escribir en un post it para recordar algo, etc… son formas de compensar los déficits.

La experiencia adquirida a lo largo de la vida facilita que las personas mayores conozcan cómo actuar optimizando, seleccionando y utilizando estrategias que compensen posibles déficits o elevadas demandas ambientales. Esto es una actitud que tradicionalmente ha sido llamada “sabiduría”.